Los cursos de pintura y dibujo online se encuentran entre los más vendidos de internet. Las plataformas digitales de educación incluyen clases de iniciación a la pintura impartidas por profesores capacitados. La formación en artes plásticas es todo un nicho en la red.
Aunque ya existía de antes, parece que el fenómeno se disparó con la pandemia del COVID-19. El hecho de vernos recluidos en casa, mientras el mundo se veía asolado, nos hizo que nos entregáramos a nuestras aficiones. A aquello que nos permitía afrontar mejor la situación.
Mientras que a algunas personas les daba por hacer pan en casa, a otros les dio por ponerse a pintar. El tiempo pasaba más deprisa y la cabeza no pensaba en lo que estaba ocurriendo.
Mucha gente, de todas las edades, nos sentimos atraídos por la pintura. Por practicarla. El problema, muchas veces, es que nos falta formación. Tenemos dotes artísticas. Se nos da bien dibujar y, además, nos gusta. Pero nos falta técnica: a aprender a hacer los sombreados, los degradados, a emplear la luz. Esto hizo que muchas personas se lanzaran aquellos meses a comprar cursos online de pintura.
En valencia, la psicoterapeuta brasileña Marcelli Pereira Ferraz puso en marcha un experimento de arte-terapia bastante curioso. Propuso a sus pacientes que cada uno de ellos hiciera un cuadro y le remitiera por correo electrónico una foto de la obra acompañada de un texto explicativo. Era una manera de sacar para fuera las preocupaciones. Con 55 fotografías y textos recibidos editó el libro: “Arteterapia, testimonio visual de una pandemia”. Obra que presentó en cuanto tubo ocasión en La Cantina de Ruzafa.
Aquello que podía parecer un fenómeno coyuntural, terminó asentándose. La gente continúa comprando cursos digitales de pintura, compartiendo sus obras en Redes Sociales, adquiriendo material de bellas artes de manera online. Internet está potenciando la afición a la pintura.
¿Por qué recibir clases de pintura?
Decía Pablo Picasso que cada niño es un artista. El problema está en cómo continuar siéndolo una vez crecemos.
Efectivamente, el dibujo y la pintura son uno de los primeros medios de expresión que tienen los niños. Desde que son pequeños, transmiten con sus dibujos cómo ven el mundo y cuáles son sus preocupaciones.
Pero igual que son artistas en potencia, también son un diamante en bruto. Algo que se debe pulir para que brille con todo su potencial. Eso lo sabía muy bien Pablo Picasso, hijo de un profesor de dibujo y pintura de Málaga.
Y es que la pintura, como en todas las artes, no basta con la sensibilidad. Hay que adquirir técnica y destreza. Descubrir los rudimentos. Los intríngulis que hacen que lo que queremos plasmar nos resulte más sencillo.
Por supuesto que hay pintores autodidactas. De hecho, ahora con los tutoriales en video que encontramos en internet, tenemos más accesibilidad para aprender trucos de pintura. Pero el camino autodidacta es mucho más lento, y en ocasiones, frustrante.
Todos los grandes pintores de la historia: Goya, Picasso, Van Gogh, Velázquez, Rubens, recibieron clases de pintura.
La técnica sin sensibilidad está vacía. Alguien que domina bien las técnicas pictóricas, pero que no le pone corazón a lo que hace, no logra transmitir. Puede ser que sus cuadros sean bonitos, pero no conmueven. Al mismo tiempo, la sensibilidad artística sin técnica está castrada. No puede evolucionar. De ahí lo importante que es formarse, cuando uno tiene cierta inclinación por la pintura y el dibujo.
Las clases de pintura son una opción profesional para muchos artistas. Es complicado vivir del arte hoy en día. Enseñar a otros lo que uno sabe es una manera de obtener una interesante fuente de ingresos, al tiempo que destapas para el mundo nuevos talentos.
¿Qué se aprende en los cursos de pintura?
La web de La Escuela de Artes Plásticas y Diseño explica que la formación en pintura tiene un aspecto teórico y otro práctico, que están intrincados. Es decir, es necesario comprender una serie de conceptos teóricos con un eminente carácter práctico.
Uno de ellos es trabajar el pensamiento visual. Pensar en imágenes. Ver cómo quieres transmitir un mensaje, despertar una emoción desde una composición plástica, sin necesidad de utilizar palabras.
La perspectiva es otro de los conceptos fundamentales. Ser capaz de crear diferentes planos dentro de una imagen bidimensional. La composición, por otro lado, es otro de los elementos básicos para el pintor. Aprender a crear diagonales, triangulaciones, de manera que la mirada del espectador se centre en un punto focal, sin desmerecer el resto del cuadro.
Los diferentes formatos de pintura tienen sus propias reglas. No es lo mismo un retrato, que un paisaje o que un bodegón. Todo esto sin entrar a valorar la pintura no figurativa, que conlleva un nivel de abstracción superior.
El manejo de la luz y del color son otras de las habilidades fundamentales que debe adquirir un pintor. No es un tema sencillo. A grandes maestros como Sorolla o como Caravaggio, les llevó tiempo dominarlo. Dedicaron gran parte de su vida a investigar estos aspectos.
Por último, cada tipo de técnica pictórica tiene sus características. Las técnicas acuosas como la acuarela nos permite jugar con los brillos y la luz; mientras la pintura al óleo, con base en aceite, nos facilita trabajar con colores más intensos y jugar con las texturas.
Con internet es todo más fácil.
Introducirnos en el mundo de la pintura, aun teniendo pocos conocimientos técnicos, o perfeccionar nuestra forma de pintar, si tenemos un nivel más avanzado, ahora es más sencillo con toda la cantidad de recursos que internet pone a nuestro alcance.
En muchos marketplaces de info-productos podemos encontrar interesantes cursos de pintura grabados en vídeo que podemos ir consumiendo a nuestro aire. Siguiendo las clases cuando tengamos tiempo, sin que entre en contradicción con nuestro ritmo de vida habitual.
Plataformas de formación online ofrecen clases con profesores a través de herramientas de videoconferencia como Zoom que nos permite tener un seguimiento personalizado y directo por parte del instructor. Incluso para aquellos que no pueden asistir a la clase en directo, muchas de las formaciones quedan grabadas para que las podamos visualizar cuando podamos y consultarlas las veces que queramos.
Si bien hoy en día, hay multitud de cursos presenciales de dibujo o pintura para todas las edades, a algunas personas les resulta complicado asistir a ellas o les da reparo. Bien porque no tienen una academia cerca de casa y se tienen que desplazar, bien porque las clases no coinciden con sus horarios o porque tienen una edad que no les apetece compartir aula con personas de otras generaciones. En este sentido. Internet es una alternativa.
Para la compra de material, otro de los problemas habituales para los aficionados a la pintura, internet también nos lo pone más fácil. Existe multitud de tiendas especializadas para adquirir materiales de pintura. Como Artespray, una tienda online donde encuentras todo lo relacionado con las bellas artes. Ahí he encontrado pinturas al óleo de gran calidad. Los óleos estilo Rembrandt, que los compré una vez para mi hija, que también es aficionada a la pintura, son sorprendentes.
Quizás la única pega de estudiar pintura por internet es que no tienes esa corrección directa que te dan las clases presenciales, y que suele ser de gran ayuda para avanzar rápido.
Los beneficios de empezar a pintar.
Puede ser que te llame la atención la pintura, pero aún tienes dudas sobre si dedicarle tiempo a este hobby o no. Si este es tu caso, estos son algunos de los beneficios que te reporta ponerte a pintar:
- Reducción del estrés y la ansiedad. Pintar ayuda a desconectar de las preocupaciones diarias, creando un estado de calma similar a la meditación.
- Estimula la creatividad. Desarrolla la imaginación y fomenta el pensamiento paralelo, lo que también beneficia la resolución de problemas en la vida diaria.
- Mejora la concentración. La pintura requiere atención a los detalles, lo que fortalece la capacidad de concentrarse.
- Expresión de sentimientos. La pintura permite comunicar emociones difíciles de expresar con palabras, lo que puede actuar como una catarsis emocional.
- Aumento de la autoestima. Completar un cuadro genera una sensación de logro y satisfacción personal.
- Desarrolla la paciencia. La pintura exige dedicación y aceptar los errores como parte del proceso creativo.
- Conexión con uno mismo. Facilita la introspección y el autoconocimiento, funcionando como una forma de terapia personal.
- Mejora de la motricidad fina. El uso de pinceles, mezclas de colores y trazos detallados fortalece la coordinación mano-ojo.
- Estimulación del cerebro. La pintura involucra los dos hemisferios del cerebro: el izquierdo (análisis, técnica) y el derecho (creatividad, intuición).
- Relajación corporal. Al disminuir el estrés, también se reducen síntomas físicos asociados como tensión muscular y a los dolores de cabeza.
- Beneficio para la vista. Pintar entrena el ojo. Ya que se deben distinguir formas, sombras, luces y matices de color con una mayor precisión.
Pintar es un bálsamo que nos ayuda a sobrellevar el estilo de vida que tenemos. Con internet lo podemos practicar con más facilidad.