Manejarse en otros idiomas, una necesidad empresarial ocasionada por el nacimiento de la era digital

Manejarse en otros idiomas, una necesidad empresarial ocasionada por el nacimiento de la era digital

En un mundo cada vez más globalizado, está claro que hay que seguir potenciando las relaciones que una persona o un negocio tiene con otras empresas y personas de otros países. Crear redes de contactos por todo el mundo es una de las mejores maneras de dotar de estabilidad y posibilidades de crecimiento de un negocio. Y, para ello, está claro que tenemos un arma que tiene que resultar fundamental: el idioma. Conocer diferentes idiomas abre muchas puertas y lo cierto es que nos otorga una ventaja competitiva que puede resultar de lo más interesante.

Teniendo en cuenta el desarrollo que se ha venido produciendo en los últimos años en materia digital, es si cabe más importante apostar por el desarrollo de esas redes de las que os venimos hablando. De nada sirve disponer de las mejores herramientas tecnológicas de comunicación si esa comunicación falla a raíz de un elemento tan importante como lo es el idioma. Manejar este asunto es fundamental para que un negocio tenga posibilidades de prosperar. De lo contrario, los problemas terminarán apareciendo más pronto o más tarde.

Una noticia que fue publicada por el portal web Clarín, de Argentina, hizo un ránking en el que establecía cuáles son los idiomas más hablados en todo el mundo. El inglés es, como seguro que muchos imaginabais, el idioma que copa la primera posición con un total de 1.132 millones de personas, seguido muy de cerca por el chino mandarín, que suma 1.117 y amenaza la hegemonía del idioma británico. La verdad es que, en términos generales y de trabajo, tan importante es uno como el otro. Y esta tendencia va a seguir siendo real de cara a los próximos años. De hecho, el mandarín incluso podría superar al inglés. A nadie debería sorprenderle.

Y la verdad es que los españoles no nos podemos quejar en absoluto ya que, según la página web oficial del Instituto Cervantes, son 572 millones de personas las que hablan nuestro idioma, siendo el español uno de los idiomas que más se hablan en todo el mundo. Eso nos ha permitido que nuestras empresas, nuestros emigrantes y nuestros intereses, en general, se hayan extendido como la pólvora en América Latina, que es y seguirá siendo un área de influencia tremenda para nuestro país.

Las necesidades en materia de traducción de las empresas españolas han crecido una absoluta barbaridad en los últimos años, sobre todo desde que el mundo digital se ha desarrollado. Es algo que nos han comentado desde Eikatrad, una entidad dedicada a la traducción jurada de documentos. Las necesidades en materia idiomática son muchas y cada vez más complejas ahora que la tecnología ha permitido conectar al mundo entero y está claro que esto no va a hacer sino crecer de cara a los años que están por venir. Y es que controlar todo lo relativo a los idiomas sigue siendo una de las cuestiones que es básica a la hora de poder hacer crecer a un determinado negocio.

Una necesidad que es global

Por mucho que hayamos hablado de los idiomas que más se hablan en todo el mundo, hay que tener una cosa realmente clara: no nos vale con conocer o desenvolvernos en un idioma en la sociedad en la que nos encontramos, ni siquiera aunque nuestro idioma sea el más hablado de todo el mundo. Hemos visto que en cualquier momento puede sernos de utilidad el usar otro tipo de idioma y, como es realmente imposible manejar ni siquiera un 10% de todas las lenguas que se hablan a lo largo y ancho del mundo, es importante contar con los servicios de los mejores expertos en materia idiomática.

Este es el motivo por el que son cada vez más las empresas dedicadas a la traducción de documentos en todo el mundo. La sociedad global y digital en la que nos movemos ha hecho que se desarrolle todo un nicho de negocio para este sector y eso explica que cada vez haya más empresas dedicadas a actividades como de las que venimos hablando a lo largo de todo este artículo. A nadie le cabe la menor duda de que, para hacernos un sitio en este mundo, como mínimo hay que conocer nuestro propio idioma y otro externo.

Desde luego, es importante tener todo este tipo de cuestiones en cuenta. No cabe la menor duda de que desenvolverse en conceptos legales y económicos en un idioma que no sea el nuestro es algo que no solo nos va a venir bien para situar a nuestra empresa en otros países, sino que, además, es una manera de ganar en imagen. Es una manera de decir que sabemos adaptarnos a situaciones a las que no tenemos por qué estar acostumbrados. Eso dice mucho de nosotros y de las personas que nos rodean.

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